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  1. “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
    “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
  2. “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
    “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
  3. “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
    “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
  4. “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
    “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
  5. “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
    “Pero Traveler no podía dormir, después de una o dos tentativas , la pesadilla lo seguía rondando, así que al final se sentó en la cama y encendió la luz.” Rayuela, Julio Cortazar. Y si esto hubiera sucedido en Alcalá de Henares la madrugada del 11 de Marzo del 2004 unas horas antes de los atentados, entonces, quizá, el guión podría haber sido el siguiente: 1. Traveler sube la persiana 2. Mira fuera. La ciudad está inmovil, dormida. 3. Son casi las cuatro y media de la madrugada. 4. Piensa en bajar a la calle y dar un paseo por el barrio. 5. Afuera siente el frío en la cara. 6. Duda hacia dónde ir. 7. Camina hacia el centro de la ciudad. 8. Silencio y vacío en Alcalá. 9. Las persianas bajadas y los coches aparcados esperando los primeros en salir. 10. Pasa por la estación de tren, todavía está cerrada. 11. Dentro de dos horas debería estar aquí para coger el tren. 12. Mejor vuelvo a casa y duermo un rato.
  6. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
    “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
  7. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
    “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
  8. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
    “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
  9. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
    “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
  10. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
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  11. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
    “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
  12. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
    “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
  13. “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
    “Trabajadores...”, decían los telediarios, “...a esas horas y en esa línea viajan trabajadores, muchos de ellos inmigrantes, algunos de ellos ilegales...”. Quería verles las caras a esas personas, ver sus gestos resignados a seguir saliendo de casa de noche, verles coger otra vez ese mismo tren, por mucho miedo que tuvieran, hubieran visto lo que hubieran visto. “A esas horas mucha gente va dormida...”, decían también los telediarios. Mi primera idea fue fotografiarlos durmiendo, pero luego me di cuenta de que las imágenes que yo quería eran otras: quería fotografiar esas visiones que se tienen cuando, en el tren, entre la cama y el trabajo, das una cabezada, abres un ojo, te vuelves a dormir, y luego no recuerdas nada de lo último que viste a tu alrededor: gente destemplada, caras de sueño y paisajes eléctricos...
  14. Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
    Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
  15. Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
    Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
  16. Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
    Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
  17. Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
    Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
  18. Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
    Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
  19. Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
    Tras los ataques de Al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde murieron 191 personas, hubo un grito colectivo de dolor que contrastaba con el silencio que casi podía masticarse en los lugares donde estallaron las bombas.
  20. 11.03.04
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  27. 11.03.04
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  28. Sombras de Nosotros Mismos
    Sombras de Nosotros Mismos
  29. Sombras de Nosotros Mismos
    Sombras de Nosotros Mismos
  30. Sombras de Nosotros Mismos
    Sombras de Nosotros Mismos
  31. Sombras de Nosotros Mismos
    Sombras de Nosotros Mismos
  32. Sombras de Nosotros Mismos
    Sombras de Nosotros Mismos
  33. Sombras de Nosotros Mismos
    Sombras de Nosotros Mismos
  34. Notas Manuscritas
    Notas Manuscritas
  35. Notas Manuscritas
    Notas Manuscritas
  36. Notas Manuscritas
    Notas Manuscritas
  37. Notas Manuscritas
    Notas Manuscritas
  38. Notas Manuscritas
    Notas Manuscritas
  39. Notas Manuscritas
    Notas Manuscritas
  40. Guillermo Monfort Juárez
    Guillermo Monfort Juárez
  41. Juan Carlos Arroyo Portero
    Juan Carlos Arroyo Portero
  42. Miguel Ángel Jorquera Moya
    Miguel Ángel Jorquera Moya
  43. Nicolás Lecocq Lemasson
    Nicolás Lecocq Lemasson
  44. Rosalía Bautista Madrid y Verónica Regueiro Huertos
    Rosalía Bautista Madrid y Verónica Regueiro Huertos

A las 07:39 del 11 de marzo de 2004 explotaron tres trenes de cercanías procedentes de Alcalá de Henares con dirección Madrid, un cuarto lo había hecho, por error, a las 07:36. Murieron asesinadas 191 personas y hubo 1.500 heridos, en lo que constituye el mayor atentado terrorista de la historia de Europa. La ciudad se despertó de la peor manera posible y quedó gris por unos días. Nadie entendía nada y había un indefinible silencio en las calles. Todos llamamos a todos esa mañana y desde esa misma tarde la estación de Atocha se convirtió en un templo laico por el que pasó Madrid a llorar y ver llorar.

NOPHOTO toma los hechos acaecidos el 11 de marzo de 2004 como punto de partida para su proyecto colectivo Cercanías, en la que sus miembros residentes en Madrid trabajan, mediante un libre acercamiento a esos hechos, en un proceso de creación en primera persona. 

Sombras de nosotros mismos de Juan Santos, En Silencio de Matías Costa, Todos muertos de Paco Gómez, Notas manuscritas de Eva Sala, 11.3.04 de Carlos Sanva, Duermenadie de Jorquera y Negro alba de Juan Valbuena.

El resultado final del proyecto es un video documental llamado C-2 con el que Jonás Bel se acerca al proceso de creación del resto de autores y que sirve, en cierta manera, como hilo conductor y elemento aglutinante de la creación colectiva.

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